viernes, 1 de abril de 2016

IMAGINADA


No estaba seguro
si quería
a la que habitaba
dentro de ti
o a otra
inventada por mi.
No estaba seguro,
solo de esto
estaba seguro:
que tu amor
me sostenía
y me llenaba
y me consumía.

Ben Vaez

EL GALLITO...


...En el patio de, Tomasa,
nació y creció un buen pollito.
Lo nombramos, "Rapidito",
por andar de casa en casa.
Desde que salió del huevo
piropeaba a las vecinas.
...Se subía a las gallinas
y bajaba como nuevo...
...Cuando anduvo por las lomas
derrotó a tres gavilanes.
Fue amo y señor de otros clanes;
de otras aves y palomas.
..."Hoy, despido al gran, "Gallito",
porque ha muerto de viejito"...

Juan C. Pavón -Nicaragua-

LA VISITA INESPERADA


A lomos de un cóndor llegó
A mi ventana mi amiga Alena
Volando llegaba el cóndor la dice
Hemos llegado que sorpresa
Se va a llevar tu amado se baja
Oigo golpecitos llamando
El perro ladraba son las cuatro
De la madrugada cojo una bata
Salgo a la puerta pasa cariño
Vendrás helada hace frío por el norte
Nevaba más el aleteo y sus plumas
Me gurdaban del frío de la nieve y la bruma
Los mandó pasar el cóndor sus plumas
Antes de entrar sacude le pongo
Una alfonbra y mantas de abrigo
A ella la preparo un buen baño
Con agua caliente y sales perfumadas
Te preparo una cama en la habitación
De invitados y mientras te bañas
Pongo manta eléctrica para calentarla
Me dice no te molestes pues casi prefiero
Sentir tu calor dormir abrazada
Quiero que me cuentes tantas cosas
Un cuento de amor una historia hermosa
La saco un albornoz para salir del baño
Como no avisaste traerás hambre
Te preparo algo deberás comer reponerte
Y prepararte al descanso llama a tu hijo
Dile que llegaste atravesando nubes
Pasando montes y valles mientras
El océano cruzabas las olas marinas
Tu vuelo arrullaban que sorpresa
Qué alegria visitas así no llegan cada dia
Mañana día de descanso luego descansada
Haremos una ruta te enseñaré mi patria
Ahora procede reponer fuerzas y soñar un rato

AGUSTÍN RECIO BORREGUERO

LA ENTREGA


La entrega se dio, sin mas tregua, solo bastaron tu sonrisa amplia que va por la vida enamorando dioses, y mis apetecibles ganas, de hombre... la entrega vino, envuelta en suspiros, una falda corta y una habitación que arreglé, muy a propósito... para que al llegar, nunca te fueras, puse gladiolos rojos y tres gardenias... a media luz y me envolviste con tus besos, traviesos, el sentimiento se peleaba con mi orgullo, ya no éramos nada, paro llegado el momento en un reencuentro y dos miradas, estaba entre los dos todo arreglada... empecé desde la punta de tu pelo, de tus cabellos, pasaron las horas y allá por la madrugada y... apenas terminé amando tus diminutos pies, para ese entonces ya se habían amado las almas... el corazón se me encontraba inquieto... pues sabía que después de entrega, total, ya nada seguiría siendo igual... la entrega, me hace pensar que existe un dios, que después de mucho sufrir el sentimiento mío por amores pasados, dios universal me paga contigo, al tenerte a mi lado...

Agustin H. Castaneda

HISTORIAS DE UN DIARIO


I

No traía paraguas y un diluvio caía sobre el mundo.
Me recordaba aquellos días en Francia, donde empecé a comunicarme con mi cuerpo.
Tampoco me había llamado ni me había mandado mensajes en todo el día, mi cerebro no paraba de divagar pensando mientras bebía un tinto.
¿Qué estaría haciendo en un día tan lluvioso?
Solamente le había visto 2 veces, quizá un poco más que a los demás, me sentí ridícula y de mal humor mientras sonaba un Tango en el Café.
Al poco rato la sombra inesperada en el pasillo me miró de un modo extraño que no conseguí entender. Se aproximó, la gabardina y el cabello goteando agua sin vergüenza, hubo un silencio corto, después me besó sin pausa en la oscuridad.
Su pantalón abultado y su mano intrusa hacían firmes mis pezones dentro de mi camiseta ajustada, me sentí viva de nuevo.
Me hizo pensar que por primera vez de repente todo iría bien, pero su juego duró toda la tarde sin dar en el blanco, y concluyó dándole una calada a un cigarrillo detrás de su mirada canalla, marchándose elegante.

Después de tomar un baño tibio con sales en la noche para aliviar los dolores en todo el cuerpo por el resfrío de la lluvia y la " fricción " el teléfono me despertaba a la mañana siguiente, supuse que era él, de todos ellos era quien más me atraía pero también con el que menos ganaba, y terminaba siempre a solas con mis ganas.

II

Hoy llueve otra vez.
Había quedado con Henry para beber algo, no le veía desde que dejé la universidad hace dos o tres años, él sí se instaló en Francia, ahora había venido de vacaciones con su mujer.
Tenía la misma sonrisa pícara de siempre con dos hoyos graciosos que le nacían a cada lado, no dejaba de ser aquel niño juguetón dentro de un caballero.
Después de tomar un par de copas me confesaba que las cosas no iban bien en su relación de pareja, me seguía hablando pero al rato ya no le escuchaba, mi cabeza estaba sumergida en lo que había sucedido el día anterior. Después de unas copas más, quiso que nos fuéramos a un lugar más íntimo...
- Esta vez no ( le dije )
- ¿Me dejas así?
Nos despedimos y salí andando con tacones altos que dolían por la calle adoquinada. Era noche, las luces de los coches me cegaban, debí haberme tropezado con algún que otro fantasma que deambulaba por la ciudad como yo. Pero él no estaba, y creo que por eso estaba más que los demás, como una sombra invisible que se interponía entre el mundo y yo.
Más tarde un extraño olor a rosas inundaba la habitación cuando llegué a casa, y una nota anónima que descubría debajo de la puerta, era la pauta hacia una nueva posibilidad que me hacía ilusión, mientras saboreaba un rico helado y jugaba con mi pelo haciendo tirabuzones con los dedos.

Mari Freire

CON UN TRAGO DE LICOR...


Una noche, sentada con un trago de licor, un poco de música de Salsa y merengue... Sí otra noche que piensas en mí, otra noche que no me tienes a tu lado, otra noche que no besas mis labios, si estoy en tu mente, me piensas, me escuchas, me sientes, mis palabras que te hacen tocar el cielo de cierta manera, sabes muy bien que soy mucho más menor que tú, lo sabes, suena raro que a mi edad te enamores de una persona más joven, pero ciertamente yo hago, lo que otras personas no, llenarme de amor en cada palabra, meterme en tus sueños, sí, estás enamorada…

Crees que el no tenerme te afecta, ya no importa que pase contigo simplemente si no estoy ahora ya nada suele tener sentido, el reloj avanza los días corren pero sigues aun sin estar conmigo, esperar sólo eso te queda pero, sé que valdrá la pena, es duro el saber que ya no hemos hablado desde tiempo atrás, pero nunca bajas la cabeza, soy lo que más has querido que cualquier cosa que pase no importará con tal de estar conmigo.

Horlin Alberto Doubront Armas -Venezuela-

TRES LIBROS CUALESQUIERA


Abro un cajón de la oficina,
al que partieron la llave dentro
para que no pudiera encerrar secretos.

Está lleno de documentos oficiales
expedientes, notificaciones
solicitudes de domiciliaciones bancarias
y tres libros.

Cartapacios (1961-1973) de Anibal Núnez
Delicioso suicidio en grupo de Arto Paasilinna.
Lucky Luke. Tortillas pour les Dalton de Morris & Goscinny. En francés.
Cierro el cajón de la oficina.
No necesito escribir más por hoy.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-