lunes, 1 de febrero de 2016

DE GUSTOS.


También así me gusta amarte,
así, de lejos.
Con siete semáforos,
dos carreteras
y tres avenidas,
mil suspiros
y varios besos al aire de distancia.

Me gusta imaginar que sales a la calle
y la lluvia toca tu piel,
volviéndose por momentos esa lluvia
el objeto de mis celos malsanos y desesperados.

Disfruto el pensarte entre todas tus cosas,
arrastrando los pasos a tu andar,
con mil asuntos en la cabeza,
y entre todos ellos,
en un rincón… yo,
saludándote con una sonrisa.

Me deleita tanto cuando tú presencia
me visita en la oficina,
o en la casa,
es como si por decisión propia mandaras
parte de tu esencia hasta mi morada,
llenando de tu aroma toda la habitación.

Me gustas tú,
siempre tú,
sólo tú.

ANA RODRÍGUEZ -México-

DIVERTIMENTO MORTAL


a F. G. R.

Va la muerte la muerte persiguiendo
y la muerte huyéndole a la muerte.
Corre mucho la muerte hacia la inerte
sombra que, por delante, va corriendo.
Corre y corre la muerte y va creciendo
la carrera detrás. La misma suerte
corren la una y la otra y hacia el verte-
dero las dos ya van. Va amaneciendo.
Tras su muerte, la muerte ya jadea;
casi muerta, se muere al desearla;
viva aún, va matándose. Alcanzarla
y morir, solamente, sola idea
que la muerte persigue. Ya ahogada,
sigue viva la muerte. Y desalmada.

DOLORS ALBEROLA -Jerez de al Frontera-
Publicado en Luz Cultural

DE LEJITOS


“Quédate allá”

Quisiera estar cerca a ti,
pero me conviene vivir de lejitos.
Si me tocas puedes encender el interruptor que interrumpe mi moral,
acelera el motor,
y llego a ser Manimal;
soy un cerillo que prende al menor roce,
o al más silencioso murmullo,
y si eso pasa,
pasara,
o llegara pasar;
enciendes la mecha,
y explotamos juntos.
Dicen que el que tenga rabo de paja,
de lejitos con la candela;
soy como la gasolina,
el etanol,
o la acetona;
te conjuro Diabla,
porque estoy preparado y en guardia.
Creo que mejor me voy a echar agüita fría en la cara,
necesito disminuir la temperatura...
Quédate allá..

Suéltame, pero solo un instante.    

SERGIO JAVIER DUGAND HENAO

TU RECUERDO AZABACHE


Me asome al ventanal de tu cuerpo
queriendo reflejarme quizás
intentando detenerme quizás
y solo he logrado una distancia más...
Mis manos han volado como palomas
mis labios como centinelas de amanecer
se han perdido en cada poro de tu cuerpo
y para que tanto insistir, ya no estás!
Detallarte es mi máxima tragedia
mis dedos y labios nunca volverán a tocarte
y no es que hayas muerto, estás distante
y mueres con el sol cada tarde...
Tus cabellos como cascadas del viento son
la blancura de tu piel es puñal de pasión
tus labios testigos del otoño no logró olvidar
mejor el azabache de tus cabellos que la oscuridad...
Me niego a decirle adiós a tu recuerdo
mis labios muerdo cada vez que tú en sabor pienso
fue tan grande tu sabor que ya no lo olvido
tus pechos como la pasión lo más vivido..

Humberto Larreal Boscan -Venezuela-

UN ROSAL PLANTÉ EN MI JARDÍN


Pensando conseguir una rosa
Rosa roja terciopelo preciosa
Gallarda esbelta bonita y olorosa
Casi como un amor pero espinas grandiosas
Que rasgan mi corazón y va y me dice
No existe la perfección son deseos
Difícil de encontrar no iba a ser la excepción
Si no me quieres me puedes arrancar
Porque será que en el mundo
Nos tenemos que aceptar vivir unos
Con otros si no tú vas a sobrar no
Es cuestión de poner pegas a todo
Intentemos cambiar aquello que no nos guste
Con inteligencia amor y bondad yo he
Pensado convocar a aquellos jardineros
Que con conocimientos y esmero aporten
Solución a los problemas de rosales a cuidar
Otra cosa es el amor encontrar la rosa
Que llene tu corazón llenándolo de alegría
De ilusión y de amor y no lo rompa en pedazos
a mi pobre corazón...

AGUSTÍN RECIO BORREGUERO

DECIR


Me sumergí en tu silencio
y dejé mis huellas a la intemperie,
fui un necio
y mi corazón
un ancla de hollín y deseo.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

SONETO SENSUAL


Si pudiera besarte aquesta noche,
derretirían tiempos de Dalí
en los mares tempestuosos que en sí
pongan nuestro ávido amor como broche.

Enhebrando en loores yo vibraría,
en nenúfares volar a tu cauce,
que loco quiero lanzarme a tus fauces,
entre tus pechos los  seduciría.

Cabeza, brazos, piernas enlazados.
Ojos, manos, labios, entrega total.
Miembros, virilidad desaforados.

Árbol perfumado, enhiesto y firme,
entrando raíces en madre tierra,
sembrando el néctar para a ti unirme.

PACO VELÁZQUEZ -Cádiz-
Publicado en el blog ojosdeluna-pacovelazquez