miércoles, 1 de julio de 2015

RAZONES DE FONDO


“Por qué no escribes de día”
me dicen las palabras
“De noche nos gusta salir a bailar
tomarnos un trago
jugar a las cartas
o simplemente dormir
dormir a pierna suelta
pero tú no nos dejas
y eso nos pone de mal humor
nos desconcentra
y así los versos salen forzados
y no merecen ser leídos ni publicados
y eso no te conviene
verdad
qué dices
aceptas lo que pedimos”
“Con una condición”
les respondo
“Llévenme una noche con ustedes
y asunto arreglado”
“Imposible” me gritan a coro
“Porque entonces
ya no tendríamos nada que contarte”

Del libro ANTOLOGÍA de Mario Meléndez -Talca (Chile)-
Publicado en la revista Arena y cal 179

 

GUIJARRO


Ansió convertirme
en un guijarro
para no sentir,
quisiera extinguir
todo lo que hay en mí,
procuro afanosamente
no penar…
pero existe una verdad
que lo impide…
te amo y tú no a mí.

ERIC URÍAS

EN CORO


El puño de la tarde se abre
en semillas de luz multiplicada.

El sonido no es
solo una constante.

Bajan de a una las lianas liláceas
como lágrimas
en coro de los pájaros.

Cardenal amarillo en mi pecho
es el campo

Un animal sediento,
un dios,
un amante.

ALEJANDRA MENDEZ BUJONOK (San Cristóbal-Santa Fe-Argentina)
Publicado en la revista Gaceta Virtual 103

SE PERDIÓ


(A mi Extremadura) 

Se perdió por el sendero
y yo me perdí tras ella,
era tu lunita bella
la luna que tanto quiero.
Y se transformó en mi rosa
sobre las verdes colinas,
y me clavó sus espinas
en la noche más hermosa.

MIGUEL SÁNCHEZ MURILLO 
Compartido por Julio G. del Río

PERFIDIA


Según iba avanzando hacia su destino apareció un cuervo. ¡Al menos tendría compañía!
Desde pequeño le habían dicho: “tienes el corazón muy negro”. Él no fue consciente del alcance de aquellas palabras hasta años después.
Sólo por momentos era capaz de recordar pequeñas escenas que no tenían conexión: un sol radiante, un niño bajando de un automóvil, su hermano cayendo desde el campanario y él detrás, estático, sin hacer nada.
De repente sintió mucha sed, una sed despiadada como la intranquilidad de su alma y, como si de un milagro se tratara, recordó que odiaba en exceso a su hermano.

María José Mielgo Busturia -España-
Publicado en la revista Oriflama 26

DESCENSO SIETE


Aguijón de tuna, pasión muy terca,
con saliva de sangre adulta goteando lenta
pintó de frío rojo esta piel mía…

Tú, Señor mío, lo descendiste
como arroyuelo que va rodando arena de sal
y se diluye de əsяaətɩov tanto.

Alegría más pura de mi hueso adulto
cual chispa de fuego quemada toda, saltó a lumbre invernal.
Llovió en su médula que arrasó lo inalcanzable cuando dormía allá.

Del libro EL DESCENSO DE LAS SIETE SOLEDADES de George Reyes -México-
Publicado en Suplemento de Realidades y Ficciones 65

“LE DIJE Y ME DIJO”


Socorrémelo al tiempo, este
insobornable, señalado con mi pulgar
¿O no ves que después de todo algo
grogui quedó por la puntería de mi cimitarra
justito en uno de sus plexos cayéndole
cuando ya me iba a dañar cayéndome de golpe?

De libro Leo y escribo de ROLANDO REVAGLIATTI -Argentina-