domingo, 28 de junio de 2015

RESULTA, QUERIDO AMIGO


Otra vez, una vez más, como de costumbre llegaba tarde. Pero esta vez tenía una razón, que además sé que a él le gustará. Mi amigo Charly se pondrá muy contento cuando sepa que la he vuelto a ver. Sí, después de tanto tiempo, allí estaba ella, sentada en aquel vagón de la triste línea seis del metro.
Por casualidad, ahora lo dudo, me senté frente a ella. Porque era ella, esa melena negra y esos ojos que le hicieron en su día a Charly, que afirmaba que los ojos negros no existían, tragarse sus palabras. Iba leyendo con la misma sonrisa que el día que la conocimos. Sí, era ella, seguro. Lo comprobé cuando entró aquel chaval a la altura de Príncipe Pio, era el de siempre, hoy, como ayer, acababa de salir de la cárcel “resultando que a la hora que era todavía no había comido”. Si es que era ella le daría algo, siempre los defendía y cuando Charly y yo la decíamos que no fuese tonta que era para droga, ella a punto de llorar nos decía que ojalá nos viésemos así algún día y cosas peores.
Vi como le daba veinte brillantes duros y como se ruborizaba cuando él la llamaba guapa. Me miró pero siguió enfrascada en su lectura.
 Entre Laguna y Lucero recordé aquellos tiempos en los que Charly y yo, entre otros, no disputábamos su amor. Casi perdemos las amistades, pero lo que perdimos fue a ella. Fue en un frío marzo, poco después de su cumpleaños. Víctor, el agorero, vino a darnos la noticia. Aquella moto suya sobre la que tanto lucía.
 Por eso Charly me dirá que es imposible, que estoy loco, trastornado, que he bebido una vez más, que deje de decir tonterías, que ella murió en aquel accidente, que Félix también, que no sea estúpido. Lo que no sé es lo que dirá cuando le cuente que al llegar a Opañel, su estación, ella se levantó y
mirándome sonriente me dijo: -Hasta luego antipático.

Chema Gómez Hontoria -España-

PERTENENCIA QUECHUA


¿Rendirme yo? ¡Que se rinda su abuela, carajo!
Eduardo Abaroa

Aquí nació
la hija predilecta de Simón Bolívar
salitre, algas y arena era su cuerpo
dos faros de alto quilate su diadema
y los muelles sus extremidades
Aquí hilaron
las aves un manto de vicuña
el Illimani escuchó el gemido de las olas
y las bautizó con quenas
con tarkas y charangos
Aquí brotó
el cobre, el oro y la plata
variedades de moluscos y peces
las gaviotas volaron de norte a sud
y la espuma jugaba con las rocas
Aquí trabajaron
hombres con rústicas herramientas
con overoles de bayeta
hasta que llegaron los extranjeros
y la riqueza se convirtió en la vía dolorosa
Aquí flameó
la tricolor en las colinas y en el agua
el fulgor del rojo encendió la sangre de Abaroa
el amarillo cubrió las ricas tierras
y el verde fue la frontera en el desierto
Aquí confundieron
civilización con poderío
se implantó una norma rapiña
Inglaterra detrás del invasor
y a cargar con todo por la fuerza
Aquí tejió
el enemigo la telaraña del crimen
entre pistoleros y capitanes
sin memoria, sin historia
y muy poca noción de la naturaleza
Aquí destruyeron
la Confederación Bolivariana
Portales, su Ejército y los tiranos
se aferraron a lo ajeno
y obedecieron a la Bolsa londinense
Aquí sembearon
metralletas yminas antipersonas en el límite
el Pacífico se convirtió en una contienda
en saqueos
y en allanamientos
Aquí usurparon
el Litoral hace más de un siglo
y desde entonces sangra una arteria
en el Cono Sur de América
eterna herida abierta en el Continente

Aquí bramó
el viento y las sirenas por la injusta invasión
Genoveva Ríos fue la niña héroe de la bandera
Juancito Pinto redobló los tambores a corta edad
y los Colorados defendieron la Patria
Aquí instalaron
aparatos, locomotoras a vapor
y el nefasto tratado de ultramar
jamás trajo consigo
ni paz, ni amistad.

Del libro Réquiem por un mundo desfallecido de Javier Claure Covarrubias
Publicado en la revista Arena y cal 227

PÁJAROS Y MÁS PÁJAROS


Quiero escribir una historia.
donde mis pájaros sean sus protagonistas.

Leerme capítulo a capítulo,
episodio a episodio,
el lento y furtivo cantar de sus alados conciertos,
para creerme luego de plumaje amarillo
o de cualquier color,
aunque sólo fuera para soñar el vuelo.

Por eso, me pierdo
en los putos callejones
y laberintos oscuros,
siempre con la misma canción,
esperando la ágil cinematografía
de ver los trazos ardientes,
los triangulares pajaritos
que los niños pintan en las paredes.

Pájaros y más pájaros,
por aquí y por allí,
por todas partes vuelan.

Y al final… siempre vienen a posarse
en el mismo sitio:
en el mapa de mi cabeza.

Jesús Cuesta Arana -Cádiz-

“UN JERÓNIMO DE DUDA”


Mi perro se muestra indiferente
pero
se muestra

Mi perro no es mi perro
aunque
me tiene a mí

Si es hondo mi abandono
decido que no cambien los hechos
su modo de ignorarme
(es un desesperado)

Lo dichosos que fuimos no se supo
demasiado tarde.

Del libro Leo y escribo de ROLANDO REVAGLIATTI -Argentina-

EL AMOR QUE SIENTO POR TI


El amor que siento por ti
algo que no se puede describir
va más allá de lo que las palabras
pueden expresar o decir
es un amor que pocos pueden entender

Un te amo, un te quiero no sería suficiente
se quedarían cortas esas palabras
para expresar todo lo que siento por ti
no existen las palabras para decir
lo que mi corazón siente al verte a ti

Solo los que han amado de verdad
a mí me llegaran a comprender
lo hermoso que siente en el corazón
cuando se llega a enamorar de verdad

Cuando se ama de corazón, para el amor
no hay límites ni se conocen fronteras
no existe nada que lo detenga
y es justo lo que siento por ti
amor puro, que nació en mi corazón

El amor que siento por ti
tuvo un inicio pero no tendrá un final
es tan fuerte que daría mi vida
si con eso pudiera verte feliz
no sabes lo que estaría
dispuesto a hacer yo por ti

No hay palabras para describir
lo que siento por ti o el lugar que ocupas
en mi corazón y en mi vida tú para mí
ni en mil páginas de un libro
podría escribir lo que siento por ti
o la manera en que me haces sentir

Este sentimiento nunca lo había sentido
Y sé que no lo sentiré por nadie más que por ti
Mi amor es verdadero puro y sincero
Ni las palabras más hermosas llegaran
A describir lo que siento por ti

Rigoberto Martínez Villa -México-

EL HUÉSPED INESPERADO


Como creía que carecía de talento, se esforzaba más que ninguno de sus colegas escritores. Escribía horas y horas, mañana, tarde y noche. A base de perseverancia, un día se encontró con lo inesperado. Dentro de él, albergaba un huésped desconocido. Desdeñado, había caído en lo más hondo de sus
entretelas, ahí sesteaba el talento.

Del libro El espectáculo más hermoso de SALVADOR ROBLES MIRAS
Publicado en Los libros de las gaviotas

PAPÁ


Papá, que dulce balbuceo
ensaya el niño,
cual mariposa deja volar
su primera palabra.

Rompe la sonrisa
en los labios
cuando escucha los pasos
de papá.
Incomparable ser, de corazón
sensible, lleno amor y bondad.

Padre de pasos firmes
y fuertes, para enfrentar
la tempestad.
Nunca desmayas
ante la adversidad.

Espejo de tus hijos
manantial de aguas frescas .
Ejemplo vivo a seguir.
Luchador incansable
Sembrador de esperanzas.

¡Padre, intelecto, un libro abierto!
Maestro, consejero
Tu eres quien siembra
en el corazón la semilla
del amor.

No hay lluvia ni calor
que pueda impedir
tu lucha a proseguir.

Amigo compañero
que enseñas a tus hijos
los primeros pasos
por el sendero.
Hoy ya tus pasos son lerdos
Pero aún así no te rindes.

Padre
¡Cuánto has echo por mí!
Hoy se te ve cansado ,
tus barbas blancas
cual nieves te delatan,
¡Papá, me toca a mí
cuidarte.!

Seré los ojos que te guíen ,
tus oidos que oirán
atravez de mí.
Cuando niño fuiste mi espejo
hoy que estas viejo,
deja que sea yo, quien vele por tí.

Nery Y. López Cubilla -Paraguay-