martes, 7 de octubre de 2014

¿CÓMO TE HARÉ MÍA?


Hoy se detiene
y se retiene
una nieve visible
bajo tu maternal boca,
hoy solo me robas la espuma
con la que silenciosa me frotas,

buscas la manera de sentirme,
manoseas con tu roce
una aurora de recuerdos
bañados por la vespertina caricia
de la esperanza,

hoy gozas de un aroma
que se contorsiona
sin cesar
sobre las orbitas de mis ojos,
se camufla entre mi olor
y un tiempo de tu vida
abierto al azul de las ninfas,

hoy cedo mis lágrimas
a una brisa irreversible
a lomos de poemas sentidos,
incendiados por temblorosos
labios que saborean
mares de noches blancas,

hoy la nieve de tus lágrimas
resuma pasión en tu anillo seductor,
son suspendidas nubes
en fugaces galeras
forman una lluvia
tensa y te iza
arrastrándote como relámpagos
al muelle superviviente
y te amarran apretada
a las ondas de tu dignidad.

Y vienes enfundada en visiones
y preñas mi tinta
y virgen separas
la duda que me envuelve
y sobre el viento escribo
¿Cómo te haré mía?

Manuel Vílchez García de Garss

DEJA QUE DIGA LA GENTE.


Era una fría noche, de aquellos días de enero
y la esperaba sentado, observando las estrellas
y entre cigarro y cigarro, mucho más… pensaba en ella,
sentía que había un tirano…que le robaba el, te quiero.

Miraba desesperado, como el tiempo, transcurría,
sentía que se asfixiaba… por el amor de su vida.
Busco respiro en el cielo, creyendo verla en las nubes,
bailando como en los tiempos, de sus bellas primaveras.

Apareció de repente, como en un cuento de hadas,
tan bella, como elegante, tan sutil como un diamante.
Y en un beso apasionado, sin importarle la gente,
le abrazo y le declaraba, de su amor irreverente.

Respondió la bella joven, las caricias de su amado,
y en tono moderado, susurro a su enamorado,
¡¡Vida mía yo te amo, tú lo sabes, no te miento
pero guarda compostura, no quiero que hable la gente!!

Miro a la bella muchacha, entre serio y compasivo,
estampo un beso en su frente, diciéndole en el oído,
¡¡Deja que diga la gente, lo que quieran vida mía,
no importa que diga la gente, si amarte es lo que yo pido!!

DARWIN I. FLORES VARELA

GUARAPO Y MIEL...


Ven, diamantina
de mis ruegos,
celeste brisa
de mis tardes de juegos,
yo beberé el guarapo
de tu caña madura,
tú me darás la aurora
de tu sonrisa pura.

Chuparemos los dos
de la miel de la caña,
recorreremos juntos
el prado y la montaña,
beberemos la noche
en la vertiente del río
de aquel prado lejano
nuestro libre albedrío.

Yo bajaré esta noche
para estar a tu lado,
llevaré mi guitarra
para entonar un fado,
juntos cantaremos
melodías pasadas
recordando los dos
la niñez añorada...

Vaya que si te quiero
diamantinita mía
que tu aroma conservo
en mi piel todavía,
en esta última noche
habrá guarapo, habrá miel,
vino y romance entre
tu piel y mi piel...

Ricardo Flores Joya -El Salvador-

LAS HORAS


Como ser geografía; como ser lo contrario de lo que la lucha por el poder de otros, nos lleva a rastras...  
Como ser parte del todo sin pertenecer a un todo de otros. 
Quizás ser naufrago —del todo del poder— sea parte de la geografía que busco. 

..  Ahora me siento bajo la ventana, coloco la libreta sobre mis rodillas, respiro profundo y comienzo a escribir y describir los sonidos que entran desde la calle... el viento que suena hoy de forma diferente...
Los claxon no despilfarran en estruendos
Los caballos no dejan de hacer sonar sus cascos...
Las sirenas de ambulancias no cesan,

Los niños en el parque suenan como memoria de otros tiempos,
Al igual que las voces de las madres se difuminan con el aíre espeso.

Las ideas se desparraman sobre la pared, bajo la ventana…

La luz constituye, gran parte de tú existencia, así como la del planeta donde habitas, caminas, te desarrollas y creas aquello que construyes poco a poco, viendo como se desarrolla la vida a tú alrededor…

La vida sobre la tierra es parte de ti, como tú de ella, y hoy piensas en ello como una nota musical que te incita a vivir… debes sobrevivir, te repites mientras te das golpes en la cabeza contra la pared… piensas en todo el tiempo que has perdido esperando, sin saber qué esperabas…

El ordenador dejó de tener ya la importancia que un día tuvo en tú vida, el papel toma de nuevo una nueva relevancia,  las cosas se ven de una forma diferente… pero que no las ideas… uno evoluciona con los tiempos, con las experiencias, o involuciona, con lo cotidiano… uno mira y actúa según se transforma, se muta en órganos nuevos… permanece intacto, o herido de guerra… esas heridas que permanecen para siempre si no las curas bien…

Pero continuas mirando al techo y te preguntas hacía donde se encamina la realidad, mientras las creencias en tus utopías parecen querer desaparecer y contra toda tus fuerzas intentas mantenerlas intactas, pase lo que pase debes seguir creyendo en ellas, te dices… da igual que ocurra… continuas.

Que el mundo que escoges no sea de un solo ojo, debes  utilizar los cuatro para ver y canalizar todo aquello que ocurre a tú alrededor, para no exteriorizar, no juzgar  ni que te juzguen… contener siempre esa mirada creativa sobre todo, y sin aniquilar tus principios…

El mundo que escoges debe ser hermoso, maravilloso y de color… sin aguadas sucias, sin pinceladas bruscas… donde la realidad forme parte de ti, de tus sentimientos, junto con tus ideales… junto con los sueños… no los dejes nunca aparcados, abre el ojo que posees en la frente.

Suenan de nuevo los claxon desde el exterior, la  multitud  grita sobre ellos, sobre la sirenas, sobre las voces de las madres, y el griterío infantil de muchos niños que lloran o ríen, de caballos desbocados… de gargantas sedientas de vida… de ancianos sin nada, de hombres que se pierden en el horizonte que un día dejaron de visualizar y que ahora quieren retomar…

Mientras las ideas se desvanecen bajo la ventana, y tus ideales resaltan sobre ellas, y hacen que saltes desde donde estas y te bajes a la calle para mezclarte con la multitud…

En el recorrido humano reconoces tu mirada, las miradas de otros que como tú se sentaron bajo la ventana a soñar… sabiendo rejuvenecerse a cada segundo, sin temer a los años… porque siempre se resurge, siempre se renace, cuando la realidad y las utopías llaman bajo la ventana.

Juan Manuel Álvarez Romero

TIMIDEZ


De reacciones virtuosas y castas,
sus caricias eran cortas
y miraba con complejo
los rostros de los demás.

Su párvula cobardía,
crestas de ola en sus cicatrices.

Alejaba el cuerpo
y encogía sus versos
porque era poeta,
poeta del silencio y la mugre.

A veces bebía y su pánico
se convertía en un tigre
de siete cabezas.

Luego se retiraba con la  resaca a cuestas,
se enroscaba entre las babas de su impotencia
y contraía los músculos de su alma.

Era grande y único
pero ni él quería saberlo.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

MI MANO SOBRE TU PECHO


Mi mano sobre tu pecho
abduce el encuentro en la noche
como apretado en su suavidad,
deshechas las pieles en piel única,
el sutil estremecimiento de su túnica,
encrespado para mis dedos,
la cima abierta acercándose
a mis labios de calidez máxima.

Mi mano sobre tu pecho
y lamiendo en rítmico lecho,
deleitándome de brisas marinas
en una explosión de sabores,
un místico piropo para mis labios,
un manantial de lluvia fresca,
en la oscuridad de la tersa madrugada,
calcando cada instante del sueño.

Mi mano sobre tu pecho,
firme, curiosa, lasciva,
sobre la firme figura del desierto,
ardientemente volitivo,
duna pertinentemente sensual,
aliviadamente polvoriento,
buscando la ingravidez del aliento.

Mi mano sobre tu pecho,
febril y hechizado,
domina el mundo en su reino,
recoge estrellas en el mar,
que bebo sorbo a sorbo,
como un café aromático y febril.

Mi mano sobre tu pecho,
rodeo el umbral de tus sentidos,
sueño ansiosamente en vivo,
resurjo de tus venas
para aclamar la pasión sin pena,
subiendo peldaño a peldaño
toda la vida de una noche en vela.

Miro tus ojos, verdes y verdes,
y se me estremece la voz nocturna
en cada uno de los rincones
abiertos a la vida de mi corazón.
Que quiero reposar los besos
delicadamente en tu pecho,
ya moldeando la historia
en un reloj de arena
con los ojos plenos de memoria.

Mi mano sobre tu pecho,
delicadamente paciente,
y la otra envuelta en celo…
asomada e impaciente.

PACO VELÁZQUEZ -Cádiz-
Publicado en el blog ojosdeluna-pacovelazquez

CATALUÑA, EL DERECHO A DECIDIR


Hay falacias que es necesario desmontar a la hora de hablar del legítimo derecho a decidir de cada pueblo. Falacias que sustenta tanto el gobierno de la nación como muchos de los partidos políticos nacionales, además de tertulianos de derechas y de la falsa izquierda, de esa progresía que tanto daño ha hecho a esta sociedad.

No ha habido voluntad del gobierno central por buscar una solución negociada al conflicto. Se ha criticado, denunciado, vilipendiado el nacionalismo catalán… desde posiciones claramente nacionalistas españolas. Y nadie olvide que el peor de los nacionalismos que ha dado esta tierra es el español, culpable, entre otras cosas, de la guerra civil española y la posterior dictadura.

Cataluña quiere votar. Se le niega. Los catalanes quieren decidir si son independientes o permanecen con España. Se les niega. Además, se les quiere amedrentar anunciándoles tragedias económicas, crisis sociales y ninguneo en Europa. Como si a los pueblos solo les moviera el interés monetario, y no la identidad y las tradiciones.

¿Qué miedo hay a un referéndum en Cataluña? Si tan españoles se sienten, no debería haber ese pánico a la consulta. Y si sale un sí rotundo a la autodeterminación… que se asuma, que en la democracia es el pueblo el que decide.

Pero ¡ojo! Quien ha de decidir es el pueblo catalán. Que esa es la otra falacia de los nacionalistas españoles, que piden que, si hay referéndum, ha de votarlo todo el pueblo español. Los mismos de los recortes, de las promesas incumplidas, de los fraudes en los programas electorales, de la corrupción… Los mismos anti demócratas que todavía no han juzgado los crímenes del franquismo se erigen ahora en líderes de la democracia y de la sacrosanta constitución.

La solución, porque la hay, es un estado federal. Una república federal ibérica, con una constitución consensuada y, esta vez sí, votada por todos los ciudadanos de esta tierra. Solo así se impedirá una ruptura anunciada y, desgraciadamente, irremediable, tanto por la estupidez del gobierno central como por su incapacidad de asumir compromisos consensuados con todos.

Francisco J. Segovia -Granada-