domingo, 1 de junio de 2014

TE ESPERARÉ


Te esperaré
Con la mirada puesta en el horizonte,
sonriendo a las estrellas fugaces.

Te esperaré
Recitando versos a las piedras,
bañándome en un mar de arena.

Te esperaré
Trenzandome el pelo,
hilando sueños con recuerdos.

Te esperaré
Sin pretensiones.
Sin lagrimas, sin reproches...

Eva Hernández

LA VISITA DEL CUERVO


Fueron pasando los días
solo quedan los recuerdos,
de los rostros de la gente
que entre triste y consternada
llegaron y le trajeron,
las flores… a su morada.

Se quedó solo en su lecho
pero no pudo el olvido,
con su corazón desecho
sintió que le ardía del pecho
cual reclamo inmerecido,
de ese amor, que ya se ha ido.

Triste pena que le embarga,
angustia que le encadena,
es su vida, gris y amarga
es dolor, fatiga y carga,
caro amor, que allá en el cielo
fiel testigo, es de su anhelo.

En su justa decepción,
busca llegar a su encuentro.
Llega a la triste morada
donde descansa su amada…
“Amor mío, no estás sola,
traigo, esta bella amapola”

Sobre una tumba adyacente,
se posa un cuervo atrevido,
y escucha el triste lamento
de aquel hombre y su quejido,
que en lágrimas de tierno amor
recuerda… a su amor perdido.

DARWIN I. FLORES VARELA

BELLO VAMPIRO


Tu porte enigmático
tu figura etérea
de caballero andante
de cabello largos, negros
como el azabache
oscuros, tenebrosos, ondulantes.

Tus ojos de una misteriosa
y cautivadora mirada
que al fijarlos en los míos
los hipnotizan y enajenada
me haces caer en tus brazos.

Tus manos pálidas
frías y delicadas de
desteñidas uñas rojas
se posan en mi cuerpo
y erizan mi piel
suave y rosada.

Y tu boca
de rojo escarlata
sensual, atrevida, aterida
se posa sobre mi cuello
donde las arterias

que van a mi exaltado corazón
lo hacen latir fuertemente
y sale de mi cuerpo
cuando tus colmillos
blancos, filosos, excitantes

se clavan en mi yugular
para beber mi sangre
que a borbotones se escapa
de tus labios sedientos
del elixir de mi ambrosía.

Bello vampiro
príncipe de las tinieblas
de mis sueños más oscuros.
Pesadilla de mis noches
cuando excitada sueño contigo.

Letargo de mis días
más ansiados esperando que
en las nupcias nocturnas
me poseas y te embriagues
con mi icor sagrado.

Diana Chedel -Argentina-

QUIERO ESTAR AHÍ



TUVE QUE VOLVER A AMARTE


Una vez, hube de besar tu boca,
sin conocer aún su sabor,
y tuve que quedar prendado,
porque sabía… sabía a amor,
una vez miré tus ojos,
y admiré su denso color,
eran profundos sus antojos,
pero dulce era su candor.

Una vez palpé tus senos,
una vez bajé a tu vientre,
y tuve que volver a hacerlo,
o se enloquecía mi mente,
tuve que volver a repetir,
la atrevida experiencia,
para poder volver a sentir,
tu amor, en mi conciencia.

Tuve que recorrer tu cuerpo,
una vez, y otra vez,
no quería pasara el tiempo,
y acabara tu desnudez,
quise…quise amarte toda,
con esa pasión integral,
que me deja vacío el tórax,
de corazón para amar.

Tuve que volver otra vez,
tuve que besarte a toda costa,
y para no olvidar tu sabor,
mordí tus labios, tu lengua angosta,
luego… luego cuando partí
ardiente como derretida roca,
de añoranza lloré, deseos sufrí,
al no tener mas, el beso de tu boca.

José Prado -Estados Unidos-

UNA NOCHE MÁS


Salir a caminar una noche fría
bajo la luna de mi gran cuidad,
miran celosas las estrellas,
que no guardan el rencor de
las noches que te abracé,
una noche más, inmóvil en mis
recuerdos, pensativa y fugitiva
de tu amor, tropiezo con los
escalones que me guían hacia
mi solitario destino, sé que allí
frente a mí no hay nada ni nadie,
que entienda por qué salgo a caminar
por las noches, es que mi cuerpo, ni mi corazón
no resiste otra noche sin ti, sin el calor de tu
cuerpo y el sabor de tus besos,
camino solitaria por las calles,
en busca de alguna huella que
me lleve, hacia tus brazos,
otra noche mas develo mis emociones,
no quiero entrar en mis sueños
por miedo a volver a ver tu risa, ante
mis penas, te burlas de mí, como si
nada hubieras sentido cuando te conocí,
otra noche más, horas de silencios en los
callejones, nadie parece escuchar, mis lamentos
nadie quiere ser testigo directo de mi sufrir,
y en mi pecho la sepultura de tu querer,
fría como la noche, oculta como mis lágrimas
aquellas que antes que se vean las seca el viento,
me da miedo la noche, me da miedo esta intensa soledad,
soledad que me acompaña con consejos vanos a mis
antojos, y me despierta en noches de luna para recordarte.

Una noche mas, siento la frialdad de tu ausencia en mi
habitación, no sé que hacer con tanto amor que aquí
quedó, la nostalgia se apodera de mí, no tengo control
de los impulsos que me llevan salir a tu encuentro,
una noche mas conquisto las calles en busca de mi amor
siguiendo el aroma de su piel, que hace marear mis
emociones, y confundir mis pasiones, donde creo encontrarte
y tu abrazo imaginario calma mi ansiedad de no tenerte,
y puedo escuchar tu voz en el sonido del viento, tu plegaria y tu
concierto llorando a los cielos arrepentido, como niño
que rompió su juguete preferido, pero lo que has destrozado,
sin medir consecuencias es mi alma entera,
otra noche mas vuelvo a extrañarte, salgo a buscarte y
no te encuentro, otra noche mas vuelvo a mi cama a soñar
con tu encuentro, que dios se apiade de tus lamentos
porque yo intento sobrevivir, sin tus besos, tus caricias
porque aún te amo en silencio, y eso quema mi cuerpo por dentro.

Vane Palacio -Argentina-

SE PUEDE


Si se quiere, se puede. Podemos, si queremos. Todo reside en la fuerza de la voluntad. De esa voluntad que desea cambiar el mundo, la sociedad, el género humano, y que lucha contra un sistema corrupto, egoísta, individualista, vendido a los valores monetarios, consumista y destructor del medio ambiente. Hay conciencia social para buscar otras soluciones que no pasen por la eliminación de derechos sociales, el atropello de los más débiles y el enriquecimiento de unos pocos. Se puede acabar con los privilegios de la casta –de los que algunos algún tienen la desfachatez de presumir de pertenecer a ella-, las instituciones caducas heredadas de la antigüedad, las judicaturas politizadas, las injerencias de la religión en la vida ciudadana, la falta de democracia creciente en todas las instituciones… Se puede. Queda la esperanza de que la ciudadanía empieza a abrir los ojos.

Es poco, pero es un primer paso muy importante. Los grandes cambios no se producen de un día para otro: requieren de una toma de conciencia por parte de cada vez una mayor cantidad de personas. Aquí sobran las ideologías, porque lo que importa es el ser humano. ¿Y quién no puede estar de acuerdo en que sus conciudadanos tengan una sanidad decente, una justicia equitativa, una vivienda digna, un trabajo bien remunerado, o una educación que fomente la inteligencia y la creatividad? Solo los egoístas, los individualistas, los corruptos, los consumistas, y los que ponen lo monetario sobre lo social defenderán una sociedad desestructurada. Ellos son la casta, y con ellos hay que acabar.

Por las buenas, o por las peores. Se puede. Podemos.

Francisco J. Segovia -Granada-