lunes, 29 de diciembre de 2014

EL ALZADO DEL ALFEIZAR


Decidí desafiarlo
El soplo último ha de ser para verle, me grité
Realidad arrolladora, sus bielas arribaron sobre mis piernas
Línea pintada de horizonte inquieto
Esfumó ante mi desvalida mirada
Desplomada equidistante entre el altivo alfeizar
Y el lecho vacío
Cuna de mis sueños, de carreras inconclusas
Lamentos descarriados y afectos desleídos entre salitre y sudor
Derruida cuan pirámide cercada en arenisca extinta
Sabiéndote disoluto en mis pensamientos.

Del libro El Último Viaje de Zaratustra de SANTIAGO PABLO ROMERO

APOCALIPSIS RIDÍCULO.


“Toda gesta,
a partir de su jubilación,
deviene ridícula.”

Mis palabras son lamentos
cuando busco esa verdad…,
verdad de vagas conversaciones,
de penosos trabalenguas,
que se enmiendan descarados
entre sueños,
pesadillas,
llantos descarnados,
comentarios tenues
que no conviven con vidas,
que no conviven con la eterna decisión
de ser estorbos
en medio de medio mundo,
en medio de media realidad,
en medio de medias perspectivas,
que siempre han descartado
olvidarse de ese tiempo necesario
para dejar de ser ridículos…

“La mayor de las tragedias,
contada en una borrachera,
produce hilaridad.”

Tus palabras se perdieron hace tiempo,
envueltas en esa búsqueda sentida,
del deseo de servir de alguna cosa
que no sea entretener
a inapetentes de la vida;
que no sean utilizadas
para descalificar verdades
que nunca estuvieron
suficientemente claras,
para desarrollar pensamientos
que puedan ser compartidos
universalmente…

No me libraré de escuchar tus palabras,
si éstas no son dichas
con rencores incisivos,
maleducados,
malintencionados y preñados
de patéticos misterios,
que nunca, nadie, quiso desvelar…

“Los recuerdos son mentiras,
cuando el tiempo,
ha hecho su efecto.”

Sus palabras produjeron
el efecto deseado
y deambularon,
eternamente extraviadas,
entre los cadáveres
de todas las palabras,
rodeada de esos verbos que,
por siempre,
quedaron por decir…

El silencio se apoderó del mundo
el día del juicio final…,
ése que no fuera nunca juicio
y tampoco tuviera, nunca,
un final.
Aquellas palabras
de aquel conocido semblante,
destronaron a todos los reyes,
a todos los caciques,
a los dictadores,
a todos los que vendieron almas
a precio de saldo
y a los que compraron corazones
que desterraran las miserias
que habían producido
vendiendo estómagos.

El mundo tiene que acabar…,
el mundo tiene que acabar…,
el mundo,
de una puta vez,
tiene que acabar
con todos nosotros…

Julio G del Río

BELLA DULZURA



¿QUÉ ES POESÍA?


Voy a intentar definirlo
Yo diría la música de las palabras
Las palabras aparte de uno o varios
Significados cambian según
Su lugar en el predicado
Atendiendo a esta premisa
Según el lugar en el verso
Tienen o no su música
Cuando un músico ante las
Teclas de un piano le da ritmo
El oído percibe algo bello
Cuando un poeta le da un
Buen ritmo a sus palabras
Estamos viendo una poesía
Vi pasar a mi amada cabalgando
A lomos del viento con alas de mariposa
Cruzando montes, valles y mares
Al ritmo de las olas se movía
Buscando su amor, para recorrer su piel
Entregarle la miel de sus labios
Llenarle su cuerpo de besos
Y en éxtasis y llena de alegría
Caer en sus brazos rendida a su amor
Ese amor puro y bello
Que al igual que el agua cristalina
Es incoloro pero es vida...

AGUSTÍN RECIO BORREGUERO

PLEGARIA


Sálvame del gemido  juglar y mendigo
en ajenas almohadas,
de mis pasos cortos,
de este pesado fardo que es el horizonte
como ombligo,
de la última película romántica,
la cordura, mi salario,
del pan nuestro de cada día,
de encontrarme y encontrarnos
en esta rabia mediterránea
que es mi naufragio y tu olvido,
de buscarte húmedo en el borde de la copa
botella al mar en el hastió,
de estar sola porque allí habitas,
de mí que te reinventa,
de los martes todos iguales y del cansancio
insular de mis alas como destino.

NILKA YERO ACOSTA -Cuba-
Seleccionado por Claudio Lahaba


LA DELICADA LUZ DE LOS VENENOS


II la madre:

atzavara vara de atzavara
madre de floración reciente que entra por todas las ventanas
con sus muchas cabezas
lo que aparece no viene de esa tierra
 donde nunca
 hubo planta ni mujer
del tálamo nacen - cerebrales - se enlazan con las regiones
más hondas de la glía
 sueño
 hambre
 sed
íntimamente unida la piamadre
blandamente me abraza
sus flores apoyan la mejilla en el cielo gris azulado de las hojas
allí mismo estolones del sostén
de la reparación
pues lo que cuerpo nace
 lleva la oscuridad entrelazada
del carbono
 vitriolo de la respiración
- el precipicio que se muestra -

es ella y ella
 hablamos ahora puedo decirle:
cómo voy a vivir cerebral en la asfixia
de tantos años bajo tierra?
me responde:
en este aquí nada es de nadie
yo soy el padre soy
 la casa aquella devastada y la otra
y ando suelta en el mundo

MARÍA ROSA MALDONADO -Argentina-
Por atención del Poeta ROLANDO REVAGLIATTI
Publicado en Hojas de Palabras

ABALANZARSE


Me miras, y te observo; mas ignoro
si vendrás hacia mí, o en tu callado,
visual lenguaje, habré sido invitado
al mismo avance que al mirar imploro.

¿Hasta dónde tu oferta, o tu decoro?
¿Está, quizá, tu acceso limitado?
¿Qué tramo hay de admitido a desdeñado,
y cómo progresar sin deterioro?

¿Te asustaré, tal vez, si me abalanzo?
Y si hacia ti en morosidad avanzo,
¿lo considerarás apocamiento?

Tal arsenal de tácticas y argucias,
e ignoro si me frenas o me acucias.
Clarifica, mujer, tu propio intento.

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-