miércoles, 2 de noviembre de 2011

MALARAS REFRANERAS

El vino tiende a inhibir,
corrupción es el dinero.
Mujer es lazo de cuero
si nos insta a delinquir.
De sabio será medir
cada paso por buen sino,
jamás torcer el camino
y ante el refrán precaver:
Vino, dinero y mujer
sacan al hombre de tino.


La mujer es selectiva.
¿Promiscua? Muy pocas veces.
Ama profundo y con creces
cuando una pasión la aviva.
Si presientes que te esquiva,
en la ilusión no te pierdas
y aunque quizás no concuerdas,
no existe un refrán mejor:
Una mujer sin amor
es como un arpa sin cuerdas.

Hay quien lo ciega el poder
soñando con ser eterno,
sin pensar que en el Infierno
entre las brasas va a arder.
El tiempo lo va a moler
lentamente con su rueda,
justa ocasión de que ceda
al último desengaño:
El que a todos hace daño
un día solo se queda.

LORENZO SUÁREZ CASTRO

martes, 1 de noviembre de 2011

POEMA






GUADALUPE

I

Dos enormes, gigantescos, árboles
flanquean la entrada a Guadalupe.
Hay que subir para que el monasterio,
fortaleza, nos hiera la retina.

La piedra es reina y señora.
Las flores se asoman a los balcones.
Las calles de gastados adoquines
huelen a miel y a bellota.

En el altar morena y pequeña
la Virgen de Guadalupe
viste dorado manto.
Las fuentes son surtidores
de fría y clara agua.

En la tiendas de la tierra
pan, dulces,
licor de bellota y vino de pitarra.

II

Verdor exuberante,
montañas exultantes,
cielo a jirones blancos y azules.

Hendiendo el aire torres de piedra,
de un castillo monasterio,
morada y feudo de una Virgen
pequeña y morena.

Calles de gastados adoquines,
flanqueadas por soportales pétreos,
huelen a flores y a tierra mojada.

En las tiendas,
abiertas al turista curioso,
cerámica, licor de bellota,
vino de pitarra, dulces y pan.


JOSÉ LUIS RUBIO

PENSAMIENTOS

En cada niño hay un artista. El problema es saber cómo permanecer artista al crecer.

PABLO PICASSO.


El artista no debe copiar la naturaleza, sino tomar los elementos de la naturaleza y crear un elemento nuevo.

PAUL GAUGUIN.


Las cosas pequeñas no son nada, pero dan la paz.

GEORGES BERNANOS.

POEMAS

A SEMBRAR

Sembrar cizaña
con belleza trágica
o sin belleza
sembrar cizaña
bonos y papel moneda
o trágicamente
cizaña y recién nacidos
epigramáticos
elogios
al sacrificio.


ISLAS TOMADAS

Uno no está solo
en el archipiélago de la
ridiculez
Nunca
uno
es el primero de sus
náufragos
(o nativos).


HE DICHO

La Eternidad posee corredores:
es un hecho
Pero de ahí a que esté constituida
por corredores
hay un largo trecho
(corredores).

Del libro Habría de abrir de ROLANDO REVAGLIATTI-Argentina-

POEMAS

Punto vacío

Si voy hacia el futuro, contradigo
mi propia, radical filosofía
de negar su existencia; mi energía
se centra en el presente, y a él me obligo.

Sin embargo, ese punto que persigo,
constante, paso a paso, día a día,
me deja el alma a veces tan vacía
que en zonas no existentes busco abrigo.

Al abrir, en mi casa, la ventana,
no pretendo tocar ni ver mañana,
sino algo más tangible, este momento.

Y si en él no te alcanzo, si no brota
del suelo tu perfil, en tal derrota
deberé reorientar mi nuevo intento.


Reactivación

En distante galaxia tibia estrella,
de casi imperceptible parpadeo,
turbio punto de luz que apenas veo
en la noche que fue de mi querella.

Su desvinculación resultó en huella
de ruina ensangrentada, martilleo
sobre el cristal del alma, o bombardeo
de cuanto supe edificar con ella.

Mas cuanto en un principio fuera estruendo,
día a día se fue desvaneciendo,
estrépito, clamor, rumores, calma,

o luminaria, claridad, vislumbres.
Vacío ya de viejas servidumbres,
dispuesto me hallo a renovar el alma.


Dulce tristeza

Es azul la tristeza, como la sepultura
que en el fondo del lago se improvisó la altura.

Amplia, profunda, tersa, con el frustrado intento
de abrazar lo distante; triste, mas sin lamento.

Y el cristal divisorio de ambas concavidades,
(dos cielos, uno encima, y otro en profundidades),

mantiene la radiante superficie serena
que, aunque pueda quebrarse, nunca se desmelena.

Se bracea en las nubes y en el agua se vuela,
sin arrancar jirones, sin dibujar estela,

como ángel incorpóreo, o nereida evasiva,
aquél pura inocencia, y ésta visión lasciva.

Tibio paisaje, cálida, delicada belleza,
henchido de esa dulce, nostálgica tristeza,

que confiere a la amante del amado lejano
la sensación de casi tocarle con la mano.


No me llames amigo

Llegó la noche y se acostó a mi lado,
sombra de ojos profundamente hundidos;
y me cubrió de escarcha
al hablar de tus pasos fugitivos.
No siempre dos se alejan,
bien de común acuerdo o a cuchillos;
a veces uno de ellos, desolado,
permanece sentado en el camino
que ya no ofrece dirección ni meta.
Se percibe a lo lejos el aullido
de los lobos al borde del poblado,
y se extinguen los puntos amarillos
de las luces lejanas, junto al puerto,
al dormirse los ruidos.

La noche y yo bajo la parda encina,
y nadie alrededor. Tengo un racimo
de preguntas inútiles
a que no intento adjudicar sentido.
Si alguna vez se cruzan nuestras sendas,
no me llames amigo.
No sabría qué hacer, ni cómo hablarte;
hay tanto del amante aún en mí mismo…

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO-Los Angeles-

MALARAS REFRANERAS

Haz bien, no mires a quién
obedece a un buen consenso.
También soy de los que pienso
que se debe hacer el bien.
No obstante el uno por cien
agradece. No confíes
al dar tus maravedíes,
pues hay santos con disfraces.
Cuida bien de lo que haces,
de rapaces no te fíes.


Amigo es como la miel,
no la consumas del todo,
recíproco en mejor modo
debes mostrarte con él.
No hay un apoyo más fiel
para consejo o sosiego
y este refrán no le niego
a quien piense lo contrario:
Amigo es más necesario
hasta que el agua y el fuego.


¿La mujer? Alfa y Omega,
principio y fin de la vida,
el seno donde se anida
lo que procrea y congrega.
No hay más absoluta entrega
desde los tiempos de Adán.
Por eso en sabio refrán
la Malara lo hace ver:
Una casa sin mujer
es como mesa sin pan.

LORENZO SUÁREZ CRESPO

POEMAS

RAYA DE LUZ

Enardecido
raya de luz la noche
el aerolito.

MALABARISTA

Hago malabarismos
para sobrevivir.
Soy un malabarista.
Todo un malabarí
de la sobrevivencia.
Soy porque soy así.
Soy un malabarista
desde el día en que nací.

¿SOY?

El surtidor
no es el agua.
No es el agua
el surtidor.
Ante el surtidor
y el agua
me pregunto:
-¿Quién soy yo?

Y

Y
hay
que seguir
viviendo.
Tenemos
que seguir
y seguir
hasta que esto
se acabe,
porque esto
se acaba,
como todo,
porque
se acaba todo
lo que empieza.

JUAN CERVERA SANCHIS -México-