Tengo esas
ganas de expresar.
Acercarme un poquito
a este lugar para estar ahí
y arrojarme, en usted también,
¡de mil maneras!
Escaparme un momento,
¡dejando por un largo rato
esta casa que inunda!
Llevarme entre el libro
tantas frases, tantos días,
todas, mías, pero en usted
pienso sólo, qué sólo con amor se piensa, y ofrecerme.
Estar cerca: A un paso,
a dos pasos, "a dos dedos
le escribo cuando yo quiero,
y a dos dedos cuando le escribo
que yo quiero".
Y que mis palabras
cuando estén llegando no las espere en el aire, no serán
al oído, mis letras irán envueltas,
a oscuras, llevando amor;
le tocarán, juro que lo harán,
y ahí, cuando estén en presencia,
mis manos llevarán poesía.
Que no puedo traerle más,
que lo que no tengo se lo busco,
que lo que puedo llevarle más,
no es miedo, si es mi corazón, y ahí, no le encuentra lástima, y ahí, no le busca y lastima: Asimismo se lo dejo.
¿Por éso cuánto,
cómo cuántas veces podría escribirle a usted, qué siempre le quiero, y cómo cuánto habré dicho que Yo le amaré en lo vehemente posible?
Si yo pudiera también, en la locura, o tras sus tres pasos frente a mí, cómo el límite, real, cómo usted el testigo de ver ojos ahí.
Y al cruzar océanos,
claro fue
decir que no importó, tanto
para llegar a usted, a todo justamente, a la jugada, y me la jugué.
Y aunque sea tarde,
esté a oscuras, con luz de día,
o por encender la farola...
Tome,
ahora esto es suyo, ahora mis hojas, ahora no las mira, qué las traigo en un comienzo, ¡en el libro!, son mis maneras...
... mis veces, mis besos, mis ganas,
y mis ganas.
Reyvik -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario