sábado, 25 de mayo de 2019

LA SENTENCIA


¿Será tarde para besarte la lágrima?
¿Podré aun soplar consuelo en tu
garganta, gritarle a tu silencio que
dudar pervierte la verdad, acusar
la realidad condenándola? no está
en nuestras manos implorar,
despertamos con amor feroz
en el pecho con distancia en medio,
avivamos un fuego con el mar
entre nuestros sueños, inquietamos
la primavera en pleno otoño, me quedé
como tú sintiendo, golpeando al viento
con mudos lamentos, apretando
los deseo en puños débiles pidiéndote.

¿Podrás sentir el amor desesperado
corriendo dentro, oirás su voz
intentando cobijarte bajo la luna
fría de invierno? ¿Dejarás que estos
versos sean bálsamo convenciéndote?
Tengo los labios destilando besos
exigiéndote, mira en mis letras
la nostalgia porque extrañan como
nada tu esencia, tu aroma, tu coqueteo
inocente provocando, soy peregrino
buscando respuestas, pretendiendo
convencer al tiempo, sobornar a la
realidad con tal de ser quien
a tu lado despierta.

Somos fugaces estrellas coincidiendo
en el universo del tiempo, capricho
del destino con castigo, lloramos tocar
el alma sabiendo que tiene piel ajena,
suspiramos tragando el deseo entendiendo
que solo seremos mariposas volando
jardines diferentes, ¿llegamos tarde
o nos fuimos temprano? interrogantes
seduciendo la razón provocando al amor,
puerta ingrata enseñando la desnuda silueta,
seduce con misterio y sentencia con ausencia.

Luis Emilio Tigüilá Robles -Guatemala-

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