Paseando por el campo
me detuve en un trigal, el viento
mecía las espigas y parecían las olas del mar.
Cerré un momento los ojos y dejé mi
imaginación volar.
Las amapolas tan rojas eran
pequeños veleros,
con el viento navegaban hasta
llegar a puerto.
Los pájaros como las gaviotas
en la orilla, queriendo coger un grano
de trigo, pero el espantapájaros
como el faro del puerto del peligro
les previene, y el viento ruge furioso
y alejado los mantienes.
La espiga suspira mirando a la amapola,
mi color esta cambiando... es la época
de ciega, me llevarán... y como collares
de perlas rotos, mis granos de trigo caerán,
la amapola, la miraba y decía:
al marcharte mis hojas se irán cayendo,
suspiraré al caer la tarde al ver que tú
te vas con el... viento.
LOLI BRENES -Conil-
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