Un largo camino es el olvido.
El tiempo se pierde en jirones de mi vida
cuando la memoria, que nada se olvida
recorre sin consuelo, mis tiempos viejos.
Y sigues adelante, entre sombras y misterios
el reloj de la vida se agita en su arena
cuando más recuerdo tu piel morena
y me pesan los recuerdos, en mi espalda de viajero.
¿Recuerdas? Entramos al amor con un verso entre mis labios
Penetré hacia tu amor, adueñándome de tus primaveras
jugué con tus cabellos, bebí tu belleza rogando que me quieras
y allí despedí a mis fantasmas, ahogados en secos estuarios.
Quiero olvidarme de aquellas tardes lejanas.
Brisa seca del desierto de mi alma quema mis sueños
de fuego quedaron ardiendo en mi boca tus besos
mudo mi verbo y sin vida, muertas mis palabras.
Vive yerma mi vida ¡Todos son ahora sólo recuerdos!
Tu amor se escapó dulce y tibio, entre mis manos
tu piel, tu boca, tu sonrisa, sólo son tristes sueños
y mi amor ¡Crucificado! Entre angustias y desvelos.
Fuiste la forma más hermosa que tuvo mi vida,
para hacerme comprender,
que nunca se puede tenerlo todo.
Manuel F. Romero Mazziotti -Argentina-
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