Hoy cavilé en días idos, esos sin igualar,
cuando entre abrazos y besos íbamos,
y jugueteando nos aprehendíamos
ahí la alteración surgía, ésta sin quebrantar.
Ahora mis ventanas gritan lamentos,
extrañando tus labios y tu nata esencia,
las calles van ansiando tu presencia,
¡y yo te anhelo! para amarte sin aspavientos.
Mas estoy sin ti y duele el amor en veda,
punza el corazón, si se ama lo imposible
y sí se aleja el amor, rasgando lo sensible
es cuando se va dañando el alma queda.
Desearía nivelar las variantes
conjuntando los sueños
para conservar los leños
y así amarte como antes.
Del libro Divagando en los sentimientos de
Ariam Diesel -Chile-
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