viernes, 5 de enero de 2018
DESCONEXIÓN
¿Alguien puede explicarme
por qué es más importante
amar en un discreto silencio,
que odiar en la estridente ira?,
¿Alguien podría decirme
cuál es la aportación vital
del egoísmo y la soberbia
a la serenidad de la paciencia?
¿Qué esperar del estruendo
y la vociferación despertada,
bajo un manto de estrellas
y el sonido inconexo del mar?
En la incomprensible luz
que ahoga los pensamientos
de un alma olvidada al sol,
nace una esperanza del alma.
Cuando la verdad atesorada
es ley del corazón y el amor,
no caben esperar respuestas
más allá de una dulce mirada.
Sin embargo, somos tinieblas
vagando por sendas desiguales,
sin paralelismos difusos,
sin arterias de evacuación.
Somos dos, y ...
y somos un millón,
somos la humanidad
y ninguno,
somos muerte y vida,
y al caminar,
somos la misma lágrima.
ÁNGEL L. ALONSO
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