Vivo perdido en un pasado silencioso, que me quema la vida.
Casi como sentirse muerto y la misma vida me mata, sin empezar a vivir
soledad, pecado triste y gris de todas las palabras muertas antes de nacer.
Y llegas tú, y es como beber las auroras y ver florecer mis otoños.
El verbo se silencia, cuando lentamente te desnudo en penumbras dulces
y tus ardientes caricias lujuriosas encienden mis fuegos en llamas y luces.
Tu continente, es un cristal ardiente, como el sol poniente.
Cuando dulcemente tus manos me desnudan y te desnudo en la penumbra
y te posesionas de mi cuerpo y piel y siento tu tibio aliento, y tu premura.
Tu pasión, se posesiona de mi cuerpo como un cristal ardiente.
Te poseo, y es como penetrar en una constelación de estrellas encendidas
sintiendo tu piel tibia y dulce, desesperado amándote, dejándote mi vida.
Mi vida se enciende otra vez, con los sonidos sin eco de tu amor.
Porque tú sólo eres eso, como murmullo dulce, una mujer hija de la brisa
que alimentas mis fuegos, y enciendes llamas y hogueras con tus caricias.
Amarte es como abrir los ojos y beber la vida del universo.
Siento que penetro en una constelación de estrellas que fluye como fuego
mientras anudo luciérnagas que iluminan tu piel, bebiéndome mis sueños.
En el ocaso del sol, el cielo pinta de rojo tu desnudez de ninfa.
Regresamos a la pasión y lujuria con las curvas de tu cuerpo sobre el mío
y moviéndote como mariposa en la brisa, buscando juntos el éxtasis final.
La noche se ha tornado transparente, con la luz de tus pupilas.
La tibia luz de tu piel, aplaca soledades de todo lo que quise y lo soñado
entre tus voluptuosas caricias, que queman mis sentidos con tus manos.
En la vigilia del alba, miro tu paisaje cuando caminas desnuda.
La luz de cristal de la madrugada, ilumina tu sonrisa y tus ojos de cielo
retorna el deseo a beberte, como al sediento un dulce oasis en el desierto.
Y comenzamos otra vez, lo no queremos terminar nunca.
Revive el amor y es brisa, pasión, lluvia, viento, y mis penas serán olvido
y el gozo lujurioso del amor en tu piel y vivir con pasión el amor contigo.
Y fue muy fácil quererte.
Aunque difícil encontrarte.
Y será imposible de olvidarte.
Manuel F. Romero Mazziotti -Argentina-
No hay comentarios:
Publicar un comentario