Hoy mi cítara lanza sus cantos
al aura de tu sutil belleza,
para desterrar toda tristeza
que perjudique a tus encantos,
ya mi aljófar repleta de amor
la llevo para darte lo bueno,
porque tú eres mi linda flor
que brinda su miel y no veneno.
Yo te canto, te sueño y te lloro
por ser de mi alma lo divino,
¡por eso es que le amo y le imploro
a mi ser bello tan femenino!,
y por siempre es lo que más adoro,
aunque no sé, cual es mi destino.
José Manuel Quintero Rojas
No hay comentarios:
Publicar un comentario