miércoles, 22 de mayo de 2019

PRISIÓN DE PASIONES


Aún crujen los viejos tablones
en la prisión de las pasiones
y me sigue, sin prisa apenas
el chirrido de esas cadenas
que sujetan mis talones
clavadas al muro de mi celda.

Rejas de plata en mi cara,
deja sombras que la luna reclama
mientras las paredes se estrechan
y una lágrima acecha
aunque he tratado de enterrarla
porque no puedo sostenerla.

Y así transcurren los días
torturándome tras mi vigilia
porque si sueño, ella despierta
y vive para que yo muera
en esa estrella que ya no brilla
desde que ella no la contempla.

Ya me he declarado culpable
porque fui un miserable,
he aceptado la condena
al justo castigo no se le apela,
así soy mi propia cárcel
y no sé donde he tirado la llave,
¿por qué entonces no me dejas
ni me dejas para poder olvidarme?,
sigues de pie en la puerta
y tu amor, no me permite fugarme.

Luis Maria Saiz Laso

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