Una mujer maltratada
Un borracho llamando insistentemente con su atronadora voz en la madrugada
Un niño que llora porque quiere ser niño mientras sujeta un arma
Muertos en las carreteras, en las aceras, en sus corazones
Rabia por los desprecios
Miedo por la incomprensión, por los noes, por los síes falsos
Es el paraíso que contemplo desde este ventanuco
Ventanuco de la prisión donde un día me encerraron por quejarme
Quejarme de esta vida
Vida que no es vida
Vida que está llena de miseria incluso en la casa del rico
Rico no hay nadie
Nadie es quien quisiera que fuera
¡Fuera!, gritan los padres a los hijos descarriados
Y estos se apartan aún más del camino
Mientras lloran porque no quieren volver si no hay primavera
¿Carpe diem?
Que alguien nos enseñe a hacer de esta pobreza mundial un dulce fruto.
Publicado por MARÍA JOSÉ BERBEIRA RUBIO -Casteldefell- en su blog dondehabiteelolvido-airama
jueves, 17 de mayo de 2012
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