Puedes
Dejar rodar en los pliegues de mi boca, una lágrima.
Entre un beso que me robes con nostalgia, sabiendo que me lastima.
Puedes.
Intentar conmover mi alma con tu llanto.
Pero con el amor, no creas que las quejas y tus lamentos puedan tanto.
Puedes;
Venir con tu clamor inútil, y falsa aflicción y encono.
De mi verdad que me duele y te duele, y saber por qué te abandono.
Puedes;
Pretender aún que me olvide de tu traición.
¿Pero sabes?, es demasiado mi dolor, mi triste pena y mi fatal rencor.
Puedes; dudar de mi porfía, fuerza y aflicción.
Pero tu cruel engaño a mi amor es tan fuerte, que se refuerza mi razón.
Puedes;
Llorar la muerte de la pasión y el amor más deprimente.
Aunque el amor no muera tampoco vive en la traición, la alegría ausente.
Puedes;
Hablarme entre lágrimas, y pedirme que tu perdón contemple.
Pero olvidas tu traición y mi alma hecha jirones de sangre, para siempre.
Puedes;
Darme tu cuerpo, tu piel de terciopelo, que mi pasión requiera.
Y tu vida y alma en una fatal mentira, tu esencia y rogarme que te quiera.
Puedes;
Hacerlo todo, ofrecer amor, decirlo todo, de cualquier manera.
Pero ya no puedes pedirme que te perdone y como antes, igual te quiera.
Mujer, sigue tu gris destino, en las tinieblas del olvido.
Un sólo momento de tu vida, te alcanzó para destruir toda la mía.
Pero toda tu vida no te alcanzará nunca, para recuperar mi amor perdido.
Desde ahora, tu falsa risa será de felicidad.
La mía, sólo será una pausa en el dolor.
Porqué te seguiré amando.
Manuel F. Romero Mazziotti -Argentina-
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