La vida posa en mí
mano grosera—Antón Chejov—se queja.
Capitanes de la guerra, que en mi medicina
trato de aliviar, se semejan a novios de las balas
matando novias quedadas,
y marchan, atrás de los restos de un Generalísimo,
caído en lucha contra el cáncer.
Elogian la inteligencia de los perros,
mancillando la de los humanos.
Del libro TROCITOS DE ELLA EN MÍ de OMÍLCAR CRUZ RESTREPO -Colombia-
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