martes, 6 de agosto de 2019
SENTADA EN LA ARENA
Hoy al despertar,
ha visto amanecer en el monte,
ha visto sangrar
al mar en el horizonte,
la ha visto a ella de polizonte,
dentro de un corazón
al alba de la luna que ha perdío,
adiós a esa ilusión
en la que el frío
no es frío y el calor es un desvarío,
quisiera alcanzar
la luna con sus propias manos
para así apagar
todos los veranos
de lunas y fuegos mundanos,
cañadura en el pozo,
torrenteras de aguas y albricias
bajo algún sollozo
de vanas injusticias
y la libertad de elegir caricias,
pero ahora camina,
mientras antes, sentada en la arena
clavaba en su retina
y moría de pena,
al recuerdo de su luna, luna llena.
Angel L. Alonso
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario