¿Acaso podría hacerse un poema
en el que el protagonista no hiciera
otra cosa más que repetir interminables
ve-ces la palabra caca?
-no lo sé-
si yo digo caca, querido lector
¿qué digo? ¿un bisílabo maloliente?
¿un producto fecal de mi imaginación?
no digo que esto es o debería ser un poema
digo que ese organismo autosuficiente
recién salido del vientre materno
arrojado al infinito torbellino del destino
tiene el derecho de ser observado
como se aprecia una pintura de Van Gogh
una rosa…
si yo digo caca, mi estimado amigo
no quise decir nada, si así lo desea
sustituya esta palabra por otra que sea de su agrado
por ejemplo: Sol, pipí, vagina o cartílago
no importa, porque si yo digo caca
estoy diciendo caca y sólo caca
caca, caca… ca- ca
disculpe la molestia que le he ocasionado
si es usted de los que padecen
la buena lectura y la afición
por las palabras esdrújulas y baji- sonantes
si digo caca, lector ingenuo
no es por ser caco fónico
… mucho menos por no decir mierda
(ya dedicaremos un estudio más profundo
a esta otra palabra tan necesaria)
y ahora con su permiso
debo seguir practicando…
ca….caa
José Agustín Aguilar Solórzano -México-
Publicado en la Biblioteca
No hay comentarios:
Publicar un comentario