martes, 20 de enero de 2015

LAS QUE NO


Infladas por el viento
las camisas del hombre
aletean
su colorida vacuidad.
No son esposas a la espera
de la ensombrecida bestia de oficina
esposas humeantes de hijos
esposas sociales de brocato en Navidad.
Las camisas del hombre secándose en la soga
saborean ya a cada lengüetazo de sol
el olor del hombre la piel del hombre.
Sin preguntas
como alegres cortesanas.

Del libro “La balsa de la medusa” de Alicia Grinbank -Argentina-
Seleccionado por Rolando Revagliatti

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