lunes, 26 de noviembre de 2018
YA NO SÉ
Ya no sé por dónde empezar, el verbo ya no es conjugable, y el estado del sujeto está atado a ti, dejando a la oración sin acción.
Ya no hay alarmas por las mañanas, despierto y contemplo pasar al día fluyendo como un río hacia el mar, todo en mi mente es silencio, solo tu imagen retratada como un cuadro sigue ahí imperturbable.
Quisiera salir corriendo de la habitación pero tu mirada se manifiesta de forma inesperada, ojos claros que se dejan ver como un resplandor en la oscuridad, produciendo en mis ojos una ceguera momentánea, dejando inmovilizado el tiempo.
Los colores se pierden por las mañanas, y la neblina de la noche trae consigo lo oscuro del bosque, algo que se ha vuelto recurrente desde que tu no estás.
Cada vez estás más lejos, has ido dejando huellas en mí, que causan desolación a mi corazón, quedado en zona de peligro, mis sentimientos deambulan entre las sombras, el desconsuelo domina el entorno.
No hay mañanas ni atardeceres, solo el deseo de quedarme en un espacio imaginario, donde no sea consciente de la realidad, en el cual mis sentidos vuelen libremente hacia tus brazos, confundiendo mi existencia.
Ya no puedo estar sin ti, solo déjame soñar, déjame sentirte solo un momento más y así poder revivir el verbo amar que se ha perdido en una oración...
Robert Fagian
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