lunes, 4 de enero de 2016
AUTOPROPUESTA NUPCIAL...
Así empieza este breve relato... ¿y saben qué? les confieso que me he casado... Pero no con cualquiera...¡Conmigo mismo!... Respondí "Sí" a una propuesta nupcial. Un "Sí" que demoró años en llegar...
Años de tantas vivencias compartidas... de sufrimientos y goces... de risas y llantos... de contemplar la lluvia en silencio... de encerrarme en mi habitación en ondas meditaciones existenciales...
De quien estaré hablando... se preguntarán... ¿está loco este hombre?
Los protagonistas de esta historia son: "Mí" y "Yo".
Puesto que "Yo" -la razón de ser de mi vida-, no me escribía, no me visitaba, no me buscaba... Entonces, a veces cuando tomaba el coraje de hablarme para decirme: Hola... ¿estas bien?... ¿Qué hacía Yo?... se preguntarán... pues... Yo me hacía negar... como queriendo desconectarme de la responsabilidad de responder...
Y así pasaron los años... al final ya ni disimulaba Yo cuanto me requería a mí mismo. Y dejé de llamarme... y pasó tanto tiempo que me extrañé...
Un día desperté y me dije: ¿cuánto hace que no me llamo?... ufff.... ¡un montó de años! Y ese día me llamé... y atendí Yo... y yo no podía creerlo...
Me dije: Hola, ¿soy Yo?... ¡¡Soy Yo!! me respondí... y agregué: hace tanto tiempo que no sabemos nada... Yo de Mí... ni Mí de Yo...
¿Quieres venir a mi morada?... Sí... respondí Yo... y volvimos a reencontrarnos con una paz y armonía que ya no experimentaba desde niño, cuando estaba a resguardo con el cariño y la protección de mis padres...
¡Yo me sentía bien junto conmigo! y así sucedió... que de un día para el otro me propuse: ¿Querés casarte conmigo?... ¡Sí! y me casé!!
Me casé... y estoy junto a Mí... y ojalá que ni la muerte pueda separarnos...
Jorge Daniel Pérez -Argentina-
No hay comentarios:
Publicar un comentario