Llueve y grita el viento,
!Cómo solo sabe gritar él!,
entre gotas cristalinas
que van cayendo veloces,
sin pararse hasta el suelo
y allí crean unos charcos,
que van albergando hojas,
amarillas y muy tristes,
marchitas y casi muertas.
Mientras, yo, me pierdo...
en este otoño con agua,
sobre esta tierra mojada.
Que va lavando recuerdos
y diluyendo el entorno;
dorado por este otoño
que inflama, quema, arde.
Y también siempre olvida,
entre, agua, viento y hojas
que van cayendo despacio
y olvidándose de prisa...
como todo en esta vida.
MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ -Barcelona-
No hay comentarios:
Publicar un comentario