Cuando era niño nunca dejé de escribir la carta a los Reyes aunque casi nunca me traían los regalos que en ella pedía. Esto me sorprendía. Mis Reyes tenían pocos recursos y hacían lo que podían para atender mis peticiones.
Cuando por la mañana veía los juguetes que me habían dejado una gran desilusión se apoderaba de mí pero luego se me pasaba y me ponía a jugar con aquellos sencillos juguetes. Y así una año tras otro, hasta que la magia un año acabó y ya nunca más escribí otra carta a los Reyes aunque seguí pidiendo mis regalos mentalmente.
Hoy después de muchos años voy a escribir mi carta a los Reyes Magos.
Querido Reyes Magos: Primero os pido salud para mi familia, para mis amigos y para mí. Porque con salud todo es más fácil. Después os pido que se acaben las guerras haciendo dasaparecer todas las armas de destrucción masiva con un poco de vuestra magia. No os olvidéis de los millones de personas que pasan hambre, que no tienen trabajo y haced que los gobernantes piensen menos en si mismos y más en los demás. Que no vivan en un mundo imaginario hacho a su imagen y semejanza.
Quiero un poco de vuestra magia para seguir ilusionando a niños y mayores con mis cuentos y poemas y que encuentre un editor que publique mis poemarios y mis cuentos.
Tampoco estaría mal una pizca de amor que nos haga menos egoístas. Con amor se acabaría con este mundo tan poco solidario y aprenderíamos a repartir las riquezas y acabaríamos con la miseria. Espero que no penséis que esto es una utopía porque vosotros poseéis la magia que lo hará posible. Solo tenéis que regalarla cada seis de enero y el milagro se realizará.
Por este año solo me queda pediros que concedáis a mis amigos todo cuanto hayan pedido.
Espero que mi carta no os haya cansado y que hagáis un esfuerzo por complacerme. Necesito vuestra magia. Prestarme un poco de ella.
JOSÉ LUIS RUBIO
No hay comentarios:
Publicar un comentario