No llevaré lágrimas escondidas
traté una vez y no pude,
si cuando un alma sufre
no se cubre con sonrisas.
Jamás podrán las nubes
ocultar los rayos del sol,
basta que una mirada expulse
una tristeza o un dolor.
No callaré mi fracaso
ni busco tampoco perdón,
a la noche protege el ocaso
pero tras él no se ocultó.
Salina humedad de ojos
mejillas que el tiempo dañó,
caprichos y mil antojos
deseo que mató un adiós.
En la soledad de mi vida
por quererte quizá muera yo,
festejo llorando tu ida
y que sean felices los dos.
Ramón Pablo Ayala (Argentina)
No hay comentarios:
Publicar un comentario