sábado, 22 de noviembre de 2014

POEMA 2


Nadie escapa a su sombra
hasta el punto
en que la sombra le convierte
en su propio perfil embalsamado

nadie puede escapar
a su porción de llanto
sin antes apoyar su sueño
en la almohada piadosa del olvido

nadie escapa a la cuota ominosa
de su nada
sin antes amasar un polvo
en suspensión de estrellas
resignadas

nadie puede escapar del
propio canto
hasta el espacio
en que la música toda se reabsorbe
en el clamor de un solo
ensimismado

nadie puede escapar del propio
ángel
hasta el día
en que sucumbe solo
tras el roce instantáneo
de sus alas


Del libro "La construcción del vuelo", inédito de JUAN FRANCISCO COSTA
Seleccionado por Juan de Marsillo

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