Hoy soñé presa ya del desespero,
que salían claramente de tu boca,
en esta sinrazón que mi alma toca,
palabras de amor y algún te quiero.
De lejos te veré como un lucero
un fuego eterno que mi ser trastoca
fundido en pasión que tu amor evoca
tatuandote en el alma con esmero.
No hay tempestad que quiebre la esperanza
de convertir un pacto en alianza
o que sueños acaben en idilio.
Con tus ojos de fuego y primavera
veré salir el sol por vez primera
esperándote amor, en mi delirio.
Sagrario Maqueira
No hay comentarios:
Publicar un comentario