Sobre agudas rocas ardientes
se despliega
la noche.
Besa la tierra:
se entrega
a las adelfas,
a los higos chumbos,
a la olorosa resina.
Jadea
la noche
en el mudo bochorno estival.
Sólo
una falena
osa enfrentarse
a ese negro vagabundeo
y se debate
en busca de luz.
Maria Rosaria Valentini -Italia-
Publicado en la revista La Náusea
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