“El visionario se miente a sí mismo.
El mentiroso, sólo a los demás”
(Nietzsche)
Tantos sueños fraguados en la mente,
y a plena voluntad, tanta utopía,
¿qué son sino mentira que nos guía
hacia un futuro poco convincente?
En el sueño dormido, el subconsciente
se revuelve, se agita, y nos desvía
a un fondo entre verdad y fantasía
que el juicio ni controla ni consiente.
El sueño desvelado es obra nuestra,
y nuestro desvarío nos secuestra,
brindándonos opciones irreales.
Nos contamos historias, nos mentimos,
creyendo una vez más lo que no vimos,
y nuestras decepciones son brutales.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -Los Ángeles-
No hay comentarios:
Publicar un comentario