Que me bajen los techos del cielo,
ahora que llevo en mi cuerpo
tatuado tu nombre,
que cierren los grifos del mar
ahora que, abrasados, mis poros,
sucumben al calor de tus besos.
Que paren la vida
y detengan el tiempo
para que lo que hoy vivo
nunca sea recuerdo.
Ana Cristina Pastrana -Bembibre (León)-
Publicado en la revista Aldaba 13
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