martes, 15 de mayo de 2012

POSDATAS

1

Bella porque recién despiertas. Pasa
pero está allí. La luz la desmelena
de niebla: ¿es un oasis sin arena
o un desierto con sed por si me abraza?

Sus ojos son las llaves de una casa.
No hay un rincón que más valga la pena
cuando se va de triste a luna llena
ni más quemante que esa blanca brasa.

Ni hay un cristal que se asemeje a espejo
más que sus manos mías. Tiemblo. Dejo
las mías suyas. Giro hasta su centro

aunque no haya otra piel ni otra morada.
Sólo una puerta que se abre: hay nada.
Y me vuelvo a dormir por si la encuentro.

2

¿Adentro, afuera, dónde, hacia un costado,
oculto en un barranco, en un retrato?
Descifrar el enigma: ese era el trato
que trata apenas de un portal sellado

que debe estar perdido. No he encontrado
más que rastros que restan en un plato
vaya a saber de quién. Y ese maltrato
de un silencio que escucha agazapado

y a toda hora acecha. No me deja
raztrearlo, llegar hasta su reja
y ni siquiera de rodillas. Pasa

ese cerrojo en donde siempre es hoy
para que sepa que estaré y estoy
en una casa que no tiene casa.

JORGE MERETTA POMODORO -Uruguay-

No hay comentarios:

Publicar un comentario