miércoles, 7 de agosto de 2019
MAL TRAGO
Se fue tal como vino
entre los vapores del olvido
que nunca llegaron a saciarme
y bebo sin emborracharme
porque mi cerebro está contrito,
porque no bebo para olvidarme.
Vacío largas copas de vidrio
llenas del último vicio
que ha logrado destemplarme,
bebo para recordarte
y alargar aún más este martirio
bebo para castigarme.
Entre vómitos y sangre
pago besos aunque no lo valen
y entierro en lágrimas cada recuerdo
que sin tu amor, condeno al silencio
porque mi boca exhala tal hambre
que se quedaron demasiado pequeños
cuando no tuve con quien compararles.
Y amo, como castigo
por morir sin haber vivido,
de amar sin saber amarte,
ya nadie puede enterrarme
porque aún no lo he merecido,
porque he nacido en ninguna parte,
por todos, o por mí mismo,
porque la razón intenta quemarme
en cada uno de mis escritos
para que no vuelva a enamorarte.
Luis Maria Saiz Laso
No hay comentarios:
Publicar un comentario