martes, 4 de junio de 2019

AQUEL VERANO, AQUELLA EVA


Recuerdo como olían las ciruelas,
de noche, bajo el árbol de la esquina,
cuando el sol del verano se termina
y los astros parecen lentejuelas.

Recuerdo ver llegar las barquichuelas
-bajo tus párpados de golondrina-,
mientras mi corazón se arremolina
como otra gaviota por las velas.

Como llegan las sombras a la noche.
Como se apaga el día en mi ventana
y, a lo lejos, ¡los faros de tu coche!

Te recuerdo, Eva, con jersey de lana
y en vaqueros, poniendo a agosto un broche
¡de aromas y mordiscos de manzana!

Antonio Ramos -ESPAÑA-

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