Cuando las penas son nada,
para aliviar tomo un trago
a mi alma siento trabada
mientras sin rumbo yo vago.
La nostalgia me calcina,
furibunda ya me alcanza
y ese dolor que me arruina,
toda, toda mi esperanza.
En la noche yo contemplo
de la luna su esplendor
y la magia de tu templo
guarda mi cariño y amor.
Breve el tiempo va pasando,
considera mi dolor
el amor se está acabando
ya no siento tu calor.
Grabados en mi memoria
recuerdos mustios aletean
en el alma con euforia
esos síndromes que falsean.
Alfa Omega -Ecuador-
No hay comentarios:
Publicar un comentario