lunes, 6 de agosto de 2018

DESAPARECIÓ


Aun recuerdo aquellos días en que le amé o juraba, me amaba.
Cuando las ansias de adorarnos nos hacían solos en el mundo.
Momentos que creía en la felicidad.
Como esas tardes cuando las golondrinas zurcaban nuestro cielo
Y reíamos contándolas y el único número real era, el de los besos.
Fueron días de eterna primavera,
destilaba la miel entre los dedos, que exuberantes e incansables daban conciertos al amor.
No había flor en los jardines que no tomara para adornar mi corazón y hacer corona a mi belleza.
Por esto pensaba que me amaba;
perdida en ese sortilegio en que me envolvía su presencia,
cómo no amarle, si me dio vida.
Si arrancó de un tajo la soledad y el correr escurridizo del amor.
Fueron días de locuaces sentimientos, de olor de piel y de
gritos a un ¡te amo!
¿Destino de amarle? ¿Conocer por fin el sabor de ser feliz?
¿Jugarreta de los sueños o un poco de suerte?
Le amé como ama la ola la ensenada.
Como el ave su nidar que da la vida.
Le amé con ansia inmarcesible,
con frenética ilusión que fuese eterno.
Y en esta perdicion de toma y dame, de jurar por la cruz que si me amaba, un día sin siquiera imaginarlo... desapareció.

Mayda Álvarez -Colombia-

No hay comentarios:

Publicar un comentario