No sabía su nombre...
es tan tímido y silencioso
Pasaba cerca de mí, sin que lo supiera
y no conocía su voz
Pero...
¡Me abordaste!
como si fuera parte del ocaso,
Y entre juegos y cuentos
sobre la tierra mágica, te amé
percibí y respiré
y al fin te conocí
Te llamas amor...
Iveth Hernández
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