En la calle mayor de mi ciudad,
se encuentra una chiquita tienda verde,
con un perro que ladra y poco muerde,
la regenta un anciano, claridad;
Que dice disponer de la verdad,
pues con su lupa nada el hombre pierde,
nada se calla y todo a él le remuerde
la conciencia del duende, libertad;
No conoce el señor de los cristales,
vende lupas predica sus doctrinas,
sueña con ser el papa de mortales.
Y tiene ojos en todas las esquinas
en busca va de versos naturales,
con la idea de verlos en letrinas.
Carlos Puchelar.
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