jueves, 25 de enero de 2018

SABOR A MANGO


Un ejercicio de supervivencia,
al probarte, hacia ti me condujo.
Y amor de tal dulzura me produjo
que ya no vivo sin tu existencia:

¡Pasión de tan divina providencia
que me revelas con ornado lujo!;
…sabrosa pulpa de dulce influjo
que me enloquece con tu presencia:

¡Zumo embriagador de mi demencia!;
…fiel milonga de auténtico tango
que en sensual danza mi voz silencia:

¡Placer natural de sublime rango!,
que enerva con harta impaciencia,
mi amor por ti, con sabor a mango.

Paco Aguilar i Espada

No hay comentarios:

Publicar un comentario