domingo, 10 de septiembre de 2017
CHARTRES
Gemma terrents, speculum caducis
En ese paisaje de vidrio
se aborta lo original de la naturaleza.
Sin embargo, el arte la desea:
el exceso de luz que emanan los vitraux
descarga su peso virtual
sobre la solidez de las piedras.
Y los colores al alcance del tacto
son la luz expurgada del molesto
vértigo de la velocidad,
que convertida en esencia dura,
implacable y travestida
arde en su propia oscuridad.
Nada se excluye
todo se concentra y reparte en Chartres:
en el punto de mayor tensión,
la luz sucede y se disuelve lentamente
en lo invisible del vacío.
Azules y rojos ensombrecidos
por el paso del tiempo
evidencian lo que se resiste a morir.
La cristalización formal
del suspiro divino.
Del libro "Satori" de Héctor J. Freire -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor
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