domingo, 8 de enero de 2017

AUTORRETRATO


Este flaco Rodrigo desprovisto
de neurastenia,
callos
y virtudes,
dice cosas absurdas que no entienden
los señores que editan las palabras.
Por ejemplo,
si dice “libro viejo”,
no es que al libro le nombra,
es simplemente
un deseo de amar doscientos años.
Si agua pide,
no es porque tenga sed,
es porque quiere,
acostumbrarle al mar a sus naufragios.
Y cuando dice “yo”,
no es que se ha visto,
simplemente ha sentido un trozo de hambre
y un hueso
y una deuda
en el bolsillo.

Rodrigo Pesántez Rodas -Ecuador-
Publicado en la revista Oriflama 29

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