jueves, 8 de diciembre de 2016

EN RECUERDO DE MI MADRE


Tu mente se nubló
quedando solo el olvido.
Se borró la risa y el llanto.
Solo quedó la inconsciencia,
la abrumadora inconsciencia
que salpicaba tu memoria
con instantes olvidados.
Te dolió la vida,
una vida imperfecta
como imperfecto es el mundo.
Se confabuló la tragedia
para aniquilar tu fe en la esperanza
marchitando la rosa de tus sueños.
El viento se silenció
para escuchar tu lamento,
el mar enfurecido
acalló el grito angustioso de tu huida,
se anuló tu memoria
en la nebulosa del olvido.
Huyó de tu mirada la realidad
perdiéndote en un mundo extraño
hasta que la muerte
fue tu compañera inseparable.
Quizá..., donde estés encuentres la paz
que el mundo te negó.
Quizá..., desde la estrella
en la que tu alma se haya posado,
tus labios y tu alma
vuelvan a sonreír.

María Dolores G.ª Muñiz (Sevilla)
Publicado en la revista Aldaba

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