Hay quien trabaja para otros
con la cabeza partida
a la altura de las nalgas,
quien lo hace por placer, insaciable
con el cuerpo de la locura.
Hay quien mata para otros,
inclusive a sí mismo,
y no alcanza a tener remordimientos.
Del libro Música desconocida para viajes de
Cristian Aliaga -Argentina-
Publicado en Estación Quilmes
No hay comentarios:
Publicar un comentario