sábado, 15 de octubre de 2016

EL DESPERTAR


De mañana se deslizó en mi cama. Aún estaba yo recostado
en el capullo de sueño, ella tocó para entrar en mi sueño
 y le abrí los brazos hasta levantar el vuelo.

Me sacó de mi infierno de hilos
Y me envolvió en la fragancia de sus sábanas
Ahí yo soñaba con una brisa:

Las sábanas se hiceron rígidas con nuestra saliva
Mientras que en el silencio del adoquín
goteaban bellotas inmaduras en el arroyo

Ecos saltarines de nuestro vuelo de polilla.
El sol con rapidez se elevó, fue suficiente. Imperioso.
El llamado del rebaño de asuntos lejanos.

Se cerró la puerta. Me froté las lagañas
en la hendidura de los ojos lavados.
Y me bañé en la corriente del jugo salado.

Richard Pietraß -Lichtenstein- (Traducción de Emma Julieta Barreiro)
Publicado en Periódico de poesía 91

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