Por sentir…
También por callar al final de cada noche
y por quedarte marchita
sobre el vergel
de la vida.
Para existir
entre luces y sombras,
aunque dimensiones en soledad.
Destiempo
que desciende en vertical
por las entrañas
del tiempo.
Y por sobre el alma
quien intenta salir de su letargo.
Pero oras
aunque debas soportar las dolencias
en el adentro.
Y sin prometerle nada
al inminente palpitar de los instantes.
Los mismos,
que paralelan en blanco y negro
al eje simétrico de las mejillas.
Fabián Irusta -Argentina-
No hay comentarios:
Publicar un comentario