Despierto y pretendo atrapar mis ecos
Escalar las horas de las jóvenes
inquietudes.
De las románticas pretensiones
Intento abordar los sentimientos
Y así elevarme al fondo de mis
fracasos.
Quisiera aferrarme a algunas de las grietas
de mi vida
Escalar ese precipicio sin fin,
Ese vértigo que me ahoga
Para después despertar de veras
Y vislumbrar a través del rocío del alba
Una cascada cristalina de esperanzas
Para mis anhelos…
Aunque, bueno, es preciso algunas veces
no pensar…
Detener los sueños,
Y si es posible
Solamente amar.
Adolfo Chammah
Publicado en la revista Literarte 86
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