domingo, 4 de septiembre de 2016

VANIDAD


Era sí aquella rosa
de todas la más hermosa.
Lo malo fue que la moza
se volvió muy vanidosa,
¡pensando la pobre rosa
que bella siempre sería!
Olvidándose que un día,
el tiempo sin perdonar,
su belleza iba a acabar;
y sola se quedaría.
Fue entonces que aquella moza
al mirarse en el espejo,
su mente se fue muy lejos.
Recordando así llorosa
aquellas horas hermosas
en que el amor le ofrecían,
¡porque al verla enmudecían!
Mas ellas los despreciaba,
de su belleza alardeaba
y del amor desistía.
Hoy, hundida en la tristeza;
en sombría soledad,
mirando la falsedad
de lo que era la belleza…
¡Sintiéndose que fue presa
de la horrible vanidad!
Pide hoy, ya, por piedad
lo que un día despreció
y con orgullo pisó…
¡Tarde llegó la humildad!

Del libro Clamor y Calma de Adelina Corea

No hay comentarios:

Publicar un comentario