Tu piel, fresca como agua viva,
tus manos firmes como el nogal,
tus ojos negros posados en el brocal,
y tu boca, tu boca fresca sabor a sal.
Tus brazos fuertes toman mi cuerpo,
tus besos tiernos sobre mi piel,
tu cuerpo se estrecha junto a mi cuerpo,
lo envuelve todo, también mi piel.
En una tarde cálida y fresca,
el viento sopla, las nubes juegan,
y tu me incitas, tus manos llegan,
tu piel canela sobre mi cuerpo,
llena mi tarde, unge mi cuerpo.
Tu piel me enerva, con cierto encanto,
tus brazos fuertes toman mi cuerpo,
tus manos, tu boca, son solo un canto,
para incitar la magia de mi cuerpo.
Hortencia Aguilar Herrera.
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